viernes, 1 de abril de 2016

UNA JORNADA MUY ESPECIAL EN EL CERPA DE RIVAS.





El día 30 de marzo, o sea, antes de ayer, estuve en el CERPA (Centro de Educación y Recursos de personas Adultas) de Rivas presentando a los alumnos mis novelas "La esencia de mi vida" y "Todo por Daniel". Bueno, presentándolas a los alumnos y a todo aquel que quiso acercarse al centro, era un acto abierto para todo el público. Pero no estuve sola, por suerte y un año más, junto a mí se sentaba mi gran amiga Rita. Rita Turza, aparte de ser mi amiga, es una maravillosa poeta capaz de encresparte la piel con un verso. Ella, al igual que yo, también fue a presentar su obra. Rita presentó su magnífico poemario "Se avecinan noches de tormenta." Pero Rita también recitó poemas que cuelga casi a diario en su blog y avanzó algunos otros de su segundo poemario "Punto y seguido", a punto de ver la luz y del que tengo el honor de ser su prologuista.

Tuvimos dos presentaciones, una por la mañana, a las 11, y otra por la tarde, a las 6, y las dos fueron maravillosas. En la sala donde tuvieron lugar ambas presentaciones, se creó una ambiente de complicidad entre los alumnos y demás público, nosotras y el maestro de ceremonia, el señor Luis Cuesta Gordillo. Ver el interés en los ojos de los asistentes, sentir su expectación, sus continuas preguntas que no paraban de corroborar que el acto les estaba gustando, fue maravilloso, definitivamente espectacular. Julián, el director del centro, aparte de darnos las gracias, nos invitó a volver el próximo año, algo que para mí es un regalo y sé que para Rita también. Pero confesaré desde aquí que soy yo la que está infinitamente agradecida y la que debe dar las gracias. Y lo voy a hacer. Quiero agradecer a todos los alumnos, tanto de la tarde como de la mañana, por su grata compañía y hacernos sentir tan bien; a los asistentes exteriores como Ana, Fidel, Loli, Luz, Guillermo, Cruz, Alberto Santos, mi editor, y algún otro que se me queda en el tintero; a los profesores como Tatiana, Andrés, Carlos y, cómo no, a Julián, director del centro; a mi buena amiga Rita y a su marido Antonio, que hacen un inmenso esfuerzo por venir desde Logroño, pero que vienen encantados; y en último lugar al maestro de ceremonia, profesor y amigo Luis. Ha sido un auténtico placer poder estar ahí con vosotros, acercaros mi literatura, poder responder a vuestras preguntas y dialogar un rato. Guardaré el recuerdo de este día en el mejor lugar de mi retentiva, enmarcado con vuestra complicidad.


Junto a mi gran amiga Rita.


Yo junto a mis dos niños, mis dos novelas.


Rita Turza, una poeta espectacular y amiga incondicional.



Junto a Fidel, al que Rita y yo tuvimos el placer de conocer en persona por fin.





De izquierda a derecha, Loli, esposa de Fidel, Rita, Fidel, una servidora
y Alberto Santos, mi editor.


Aunque yo no hago poesía, eso se lo dejo a los profesionales como Rita, sí me gusta de vez en cuando crear algo a lo que yo llamo "desalojar sentimientos". Así que voy a desalojar mis sentimientos de ese 30 de marzo tan bonito y especial que se ha quedado tatuado en mi cerebro. 

Dedicado a los alumnos, profesores y demás público asistente:

Entre medias del gran Cervantes mis novelas se cruzaron
y la poesía invadió el ambiente.

Entre medias del gran Cervantes se creó un escenario cómplice,
lleno de miradas expectantes y curiosidad.

Entre medias del gran Cervantes,
durante mañana y tarde, 
se originó un recuerdo difícil de olvidar
y las ganas de construir uno nuevo en un futuro.

Entre medias del gran Cervantes los alumnos de Rivas
escuchaban novelas con anagnórisis 
y poemas llenos de imagen.

Entre medias del gran Cervantes un pedacito de mi memoria
se llevó el mejor sabor de boca posible. 
Aquel que ni la miel le podía hacer paladear.

Eva Zamora.



Gracias a todos de nuevo por hacer posible estos actos y que la literatura se convierta en un momento mágico.






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